EL Cazador de Néctar
Autor: Mario Badilla (Marioarroba)
http://marioarroba.lacoctelera.net/
San José, Costa Rica
El anciano, miraba fijamente el camino, como si fuera la primera vez que lo transitara. Su mirada melancólica refleja cierta extraña alegría. Caminaba lento, sonreía y de vez en cuando bajaba su mirada para ver al niño.
El niño caminaba a su lado, despacio, mirando todo con curiosidad, aferrado a la mano de su abuelo.
Abuelo, ¿Es cierto que este camino no tiene final? , dijo el niño
Si mi hijito es cierto, hace muchos años una danta1 gigante bajo de la montaña y lo hizo con sus poderosas patas, replico el abuelo.
Abuelo, ¿Es cierto que si uno se pierde en la montaña, la danta se lo come a uno?
No mi hijito esa danta es buena y no le gusta comerse a la gente.
¿Vamos a conocer a la danta hoy? , dijo el niño.

La Danta 1